Los Círculos de Amanda : segunda parte.

Amanda se acostó como cada noche y esperó a que él subiera como cada noche, y se quedó dormida, como cada noche, sin saber a qué hora lo había hecho él. Como una niña inocente dejó ir pasando los días, mientras que su marido solo atendía a su trabajo y a su papel de hombre, pero no de esposo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *